1. Padre Nuestro
2. que estás en los Cielos,
3. santificado sea Tu Nombre.
4. Venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo.
5. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy.
6. Y perdónanos nuestras ofensas
como nosotros también perdonamos a quienes nos
ofenden.
7. Y no nos hagas caer en la tentación,
mas líbranos del mal.
Amén.

1.
Padre nuestro:
Estas palabras describen la naturaleza y el carácter
de Dios, y resumen la verdad del ser. En esta cláusula Jesús establece de una
vez y para siempre que la relación entre Dios y el Hombre es la de Padre e Hijo.
El hombre al ser hijo de Dios se hace partícipe de su naturaleza,
"de tal padre, tal hijo". Y así como Dios es
Espíritu Divino, también el hombre lo es, no importando
las apariencias ilusorias de lo contrario.
Dios es un Padre misericordioso de la humanidad,
eliminando la creencia de la vieja teología de un Dios
vengativo y castigador.
Si meditamos en este hecho, comenzarían a perder
significado y poder en nuestras vidas las enfermedades y
todo lo aparentemente negativo, pues sus raíces se
hallan en el temor. Si hacemos consciente estas verdades nuestra
existencia se convertiría en una demostración de nuestra perfecta condición
espiritual.
Al decir Padre Nuestro estamos revelando el hecho de
la hermandad entre los hombres. Esto disipa la ilusión de que los hombres de una
determinada raza, nación o color sean superiores a los
demás. Y al pronunciar esta oración no solo estamos
orando por nosotros mismos sino por toda la humanidad,
"somos en verdad, miembros de un solo cuerpo".
2.
Que estás en los cielos:
Jesús explica que la naturaleza de Dios es estar en
los Cielos y la del hombre estar en la Tierra, porque Dios es causa y el hombre
efecto o manifestación. Aquí la palabra "cielo" significa
Presencia de Dios, y la palabra "tierra", quiere decir manifestación.
La función del hombre es expresar o manifestar a
Dios, expresar quiere decir hacer salir, sacar la luz.
3.
Santificado sea tu nombre:
El nombre de una cosa representa su naturaleza
esencial y su carácter. Jesús dice que la naturaleza de
Dios es "santificada", cuyo origen etimológico significa "santo, "sano",
"sanar". De esta manera la naturaleza de Dios se nos revela perfecta y
eternamente buena.
Un efecto es siempre de la misma naturaleza que la
causa que los produce, por lo
tanto todo lo que proceda de Dios no puede ser menos santificado que El. Tu
naturaleza es esencialmente buena, y tú eres creador del bien perfecto.
4.
Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la Tierra como en el Cielo:
El hombre como manifestación de Dios tiene un
destino ilimitado. Su obra es expresar de forma consciente las ideas abstractas
que Dios le proporciona. El hombre es en si una conciencia individualizada,
creadora, " existen tantos universos como individuos, los
que los conciben por el solo hecho de pensarlos ".
"Venga tu reino", es nuestra misión manifestar en
los planos materiales las ideas de Dios. Si solo
descubriéramos el plan que El nos ha trazado individualmente y lo lleváramos a
cabo todas las puertas se abrirían delante nuestro, todos los obstáculos se
desvanecerían, y como consecuencia gozaríamos de felicidad, éxito, dinero y de
todas las virtudes del Padre. Para ello tenemos que ponernos en armonía con la
Voluntad Superior de Dios porque en su Voluntad está nuestra Paz.
5.
El Pan Nuestro de cada día dánoslo hoy:
Somos los hijos de un Padre que nos ama, y podemos
esperar naturalmente de El todo lo que necesitamos, como
de manera natural y espontánea los niños esperan recibir de sus padres. Es la
Voluntad de Dios que nuestras vidas sean abundantes.
Nuestros recursos financieros, con son mas que canales
naturales por los cuales llega a nosotros lo que la Fuente Eterna provee. El
número de canales es infinito, pero la fuente es una
sola, Dios.
Por ello debemos poner nuestra mente más allá de los
aparentes canales materiales, cambiando nuestra creencia limitada y poniendo
nuestra conciencia en la única Fuente Infinita que es Dios. Así se irá disipando
y desapareciendo la creencia limitada o de escasez. "Tal como lo has pensado,
así será".
6.
Y perdónanos nuestras ofensas, como nosotros también perdonamos a quienes
nos ofenden:
El pecado es la sensación de estar separado de Dios,
y la causa de todos los sufrimientos, proviene de ese
sentimiento de separación. Es la sensación de una
existencia absolutamente personal, mientras que la verdad del Ser es que todo es
Uno. El mal, el egoísmo y todos los sufrimientos
provienen de la negación o el no reconocimiento de esta idea, puesto que lo que
le haces a otro te lo estás haciendo a ti mismo. El fin del perdón, es el de
hacer desaparecer la ilusión de la separación, con esto nos acercaremos a Dios y
al prójimo, disipando todas las culpas que nos atan a un sufrimiento
innecesario. El perdón es el escape de la limitación y la culpa.
7.
Y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal:
En esta cláusula pedimos que se nos libere de todas
las dificultades, recordando esta frase: "Ninguna plaga
tocará tu morada, yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo".
