
La Ley de Correspondencia
Brian
Tracy
www.briantracy.com
Original en Inglés,
traductor al Español desconocido.
Brian
Tracy es una de las autoridades dirigentes del mundo sobre el
éxito en lo personal y en los negocios. Sus charlas y seminarios ágiles
sobre liderazgo, ventas efectividad administrativa y estrategia de negocios
están cargados con ideas poderosas y probadas y estrategias que la gente puede
aplicar inmediatamente para obtener mejores resultados en cada área.

El mundo exterior es un reflejo del mundo interior
y se corresponde con los modelos dominantes del pensamiento. Es un principio
extraordinario y explica la mayor parte de la felicidad y de la infelicidad,
del éxito y del fracaso, de la grandeza y de la mezquindad en la vida.
¡Piense un poco! Su mundo exterior refleja su
mundo interior en todos y cada uno de sus aspectos. Nunca le ocurrirá nada a
largo plazo que no se corresponda con algo que esté dentro de usted. Si quiere
cambiar o mejorar alguna cosa de su vida, tiene que empezar modificando los
aspectos interiores de su mente.
Esto es lo que, en ocasiones, se denomina
"equivalente mental". Su mayor responsabilidad en la vida consiste en crear en
su interior el equivalente mental de lo que desea experimentar externamente.
En efecto, no conseguirá ningún resultado exterior a menos que primero lo haya
creado en el interior.
Su vida es como un espejo de 360º. Mire donde
mire, siempre ve su imagen reflejada en él. Sus relaciones, por ejemplo, son
siempre un reflejo del tipo de persona que es en su interior. Asimismo, su
actitud, su salud y sus condiciones materiales de su vida son un reflejo de su
forma de pensar predominante.
Eso es algo que a muchas personas les resulta
difícil de aceptar. La mayoría de la gente cree que los problemas de su vida
estás causados por otras personas y por circunstancias externas y se asombran,
e incluso se enojan, cuando alguien les dice que son los únicos arquitectos
primarios de todo cuanto les sucede. Prefieren que sean los demás los que
cambien, que sea el mundo el que cambie y no ellos.
La ley de la correspondencia constituye el
principio fundacional de casi todas las religiones y escuelas del pensamiento
y es la clave de la libertad personal y de la felicidad. En otras palabras, la
autopista hacia el éxito y la satisfacción.
Sólo hay una cosa en el mundo que podemos
controlar: la forma de pensar. No obstante, cuando controlamos completamente
el proceso intelectivo, también estamos asumiendo el control de todos los
aspectos de nuestra vida. Pensando y hablando únicamente de lo que queremos y
negándonos a pensar o a hablar de lo que no queremos, nos convertimos en los
arquitectos de nuestro propio destino.
