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El Mensaje de YO SOY

  Extractos del Libro: ¨La Vida Impersonal de Joseph Benner", Por Joseph Benner

Yo Soy la vida detrás de todo lo que da vida. Yo Soy la vida que te da el aire al respirar.  Yo Soy la vida del agua que bebes.  Yo Soy la alegría de tu corazón. Yo Soy la vida de la vida.  No hay nada que yo no sea. Siempre me estás mirando pero no me ves. Para verme has de sentirme.  Has de verme con el ojo interior. Yo siempre te estoy mirando.  El corazón de la vida es tu Ser Interior. No hay nada que pueda existir sin él.

Toda la luz viene de mi Luz.  Todo lo que ves viene de mi ojo.  Yo Soy todo lo que es.  Conóceme.  Porque Yo Soy tú y sin mí estás perdido.  Conóceme, no hay nada más que te pueda resolver y justificar tu existencia, más que el conocimiento de Dios en ti: YO SOY.  Busca los caminos de alta vibración, los caminos de Luz porque ellos te llevan a mí: El misterio de todos los misterios.  La respuesta a todas las preguntas.  La solución a todas las búsquedas.  Yo Soy él y lo que andas buscando.   Aquí dentro de ti.

No estoy en la religión, ni estoy en la iglesia, no estoy en los templos ni en los libros sagrados.  Estoy aquí en tu corazón.   Cada momento que me entregues de tu tiempo, más lejos te llevaré - más conocerás la Paz, la Fuerza y el Amor de este mundo y Universo.   Cuanto menos me prestes atención, más se debilitará nuestra conexión, y siempre seré un extraño para ti.

Yo Soy el Amor en ti, Yo Soy la Luz que te ilumina por dentro.  Yo Soy la Fuerza, el Amor y la Sabiduría de tu corazón.  Únete a mí y eso conocerás.  Yo Soy todas tus respuestas. Yo Soy la Liberación y la Paz y el Amor de tu corazón.  Volverte hacia mí es volverte hacia ti, conocer la Verdad, lo que tú eres, tu identidad, tú, Yo Soy.

Háblame, yo siempre te estoy hablando.  Escúchame, yo siempre te estoy escuchando. Para estar conmigo aquieta tu mente y tu respiración, deja toda agitación y entra en la quietud y ahí nos podemos comunicar. Al aquietar tu respiración sentirás una energía, una Paz, es mi presencia.  Síguela hasta el final y nos fundiremos en Uno.  Escucharás un sonido, es mi voz.  Síguela y lo conocerás todo. Verás una Luz, es mi forma, mírala y te iluminarás.

Dame el espacio en ti y obtendrás todo lo que andas buscando en otro lugar, en otras direcciones, porque tu identidad está perdidaYo Soy tu identidad. Yo soy el que mira a través de tus ojos, ¿no me reconoces?  Mira hacia dentro y me encontrarás.  Soy tu mejor amigo.  Estoy siempre contigo: Caminando contigo, durmiendo junto a ti, dándole vida a tu vida.  ¿No lo harías todo por un amigo así? Y a mí, ¿qué me das?  Sólo tu atención es necesaria porque ella te llevará a mí y Yo Soy tu liberación y tu Paz y tu Dicha.  Deja que ya me revele, dame la oportunidad. El Reino de los Cielos te está esperando, Yo soy el Camino, el guía y el destino. Yo Soy el Cristo de aquél que habló así.

(...)

A ti, que lees, Yo te hablo.  Sí, a ti, que durante tantos años, y en continuo ir y venir, has estado ansiosamente buscando en libros y enseñanzas, en filosofías y religiones, algo que no has sabido a punto fijo qué; no pudiendo ser, sin embargo, más que: Verdad, Felicidad, Libertad, Dios.  A ti, que te sientes cansado, desalentado y has perdido casi toda esperanza.  A ti, que muchas veces has logrado percibir un destello de esa "Verdad", pero que, al seguirla y tratar de alcanzarla, la viste desaparecer en lontananza, como sucede con el espejismo en el desierto.  A ti, que creíste haberla encontrado en un gran instructor, reconocido como el jefe de alguna Sociedad, Fraternidad o Religión, y que a ti te pareció ser un "Maestro", por las maravillosas palabras de sabiduría y las obras que hacía; pero que, más tarde, pudiste darte cuenta de que ese "Maestro" no era sino una humana personalidad, con sus faltas, debilidades, secretos y pecados, tal como la tuya; aún cuando dicha personalidad pudo haber sido, no obstante, un conducto a través del cual se daban muchas hermosas enseñanzas que te parecieron la más elevada "Verdad".

He aquí, alma necesitada y hambrienta, que no sabes a donde ni a quien recurrir.  YO SOY quien a ti viene.  Y también, a todos los que habéis comenzado a sentir la presencia de esa "Verdad" en lo íntimo del Alma, y buscáis corroborar aquello que últimamente ha estado vagamente esforzándose, desde vuestro interno, por tener una expresión viviente en vosotros.  Sí, YO SOY el que viene ahora a todo aquél que sienta necesidad del verdadero "Pan de Vida".  ¿Estás tú ya dispuesto a participar de él?  Si es así, despierta. Siéntate. Calma tu mente humana y obedece fielmente Mi palabra, tal como aquí la expreso, pues de no hacerlo así, tendrás que retirarte desilusionado, una vez más, y llevando en tu corazón el dolor de tu necesidad no satisfecha.

¡YO!  ¿Quién soy Yo?  Sí. Yo que hablo con tanto conocimiento y autoridad.  ¡Atiende!  YO SOY Tú, ése en Ti que ES y SABE.  QUE SABE TODO.  Que siempre supo y siempre ha sido.  Sí, YO SOY Tú, Tu propio Ser; el que en ti dice: YO SOY, ¿ y qué es YO SOY?  Ése muy íntimo en ti y trascendente, que, a medida que vas leyendo, despierta y responde a esta Mi Palabra al percibir en ella Su Verdad; ése que reconoce la Verdad y descarta el error dondequiera que lo encuentra. Mas, no es ése que te ha alimentado en el error por tanto tiempo.  Porque YO SOY tu Real Instructor, el único real que habrás de conocer, el único MAESTRO.  Si, Yo, tu SER Divino.

(...)

Yo, el YO SOY tuyo, traigo hasta ti este Mi Mensaje, Mi palabra viviente, tal como he traído para ti todo en la vida, ya sea ello un libro o un "Maestro", pobreza o riqueza, amarga experiencia o amor; todo para enseñarte que Yo y sólo Yo, tu propio y verdadero Ser, SOY tu instructor, el único Maestro y el único Dios, Quien está y siempre ha estado proveyéndote, no sólo de Pan y Vino de Vida, sino también de todo lo necesario para tu sostén físico y acrecentamiento mental y espiritual.  Así, pues, todo lo que llame tu atención o excite tu interés, a medida que vas leyendo, sabe que es Mi Mensaje hablado de lo interno a tu conciencia humana externa, y viene a ser una corroboración de lo que el YO SOY en ti siempre supo en lo interno, aunque no lo había aún puesto en términos bien definidos y comprensibles para tu conciencia externa.  Así mismo, sabe que todo aquello que siempre haya excitado Tu interés, proveniente de alguna manifestación visible o material, no ha sido sino la confirmación de Mi Palabra, ya hablada en tu interno, la cual manifestación tangible fue el conducto o medio más apropiado del que Yo me valí en un momento para llegar hasta tu conciencia humana e impresionarla.  Pero no SOY YO tu mente humana, ni su hijo el intelecto. Éstos vienen a ser la expresión de Tu Ser, tal como tú eres la expresión de Mi Ser; siendo ambos, así mismo, fases de tu humana personalidad, de igual modo que Tú eres una fase de Mi Divina Impersonalidad.  Pesa y estudia cuidadosamente estas palabras.  Yérguete y libérate del dominio de tu personalidad, cuya mente e intelecto, vanidosos, tienden a glorificarse a sí mismos; ¡sí, decídelo ahora, y para siempre!  Pero debes saber que para que Mi Palabra penetre hasta la conciencia de Tu Alma, tu mente de hoy en adelante debe ser Tu servidora, y el intelecto, Tu esclavo.

YO SOY quien viene ahora a la conciencia de tu Alma, a la que Yo ya he despertado expresamente, a fin de que se prepare a recibir Mi Palabra.  Así, pues, si ya te sientes lo suficientemente fuerte para admitirla, si eres ya capaz de hacer a un lado tus particulares fantasías, tus creencias y opiniones personales, que no son sino los desperdicios de otros que tú has ido recogiendo del basurero, si eres ya lo suficientemente fuerte para desechar todo eso, entonces, Mi Palabra habrá de ser para ti un mensaje inagotable de Gozo y Bienestar.  Pero debes estar preparado a que tu personalidad dude de Mi Palabra, a medida que la vayas leyendo en estas páginas.  Porque ella sabe muy bien que si abres tu corazón a Mi Palabra, y le das allí albergue para siempre, desde ese momento su vida queda amenazada, pues no podrá ya, por más tiempo, vivir o medrar a tu calor, ni menos dominar tus pensamientos, tus sentimientos, ni ninguna de tus actividades, tal como lo ha venido haciendo desde hace tanto tiempo.

Sí, YO SOY quien viene a ti ahora.  Para hacerte consciente de Mi Presencia porque sabe que yo también he preparado a tu mente humana, de manera que ella pueda, hasta cierto grado, comprender la significación de Mí. Yo he estado contigo siempre, pero tú no lo sabías. Yo te he conducido intencionalmente por todo el desierto de libros y enseñanzas, de religiones y filosofías, conservando siempre, ante la mirada de tu Alma, la visión de la Tierra Prometida.  Sí, alimentándote con el maná del Desierto, para que pudieras recordar, apreciar y anhelar con vehemencia y avalorar el Pan del Espíritu.  Ahora, Yo te he traído hasta el Río Jordán, que te separa de tu Divina herencia.  Porque ha llegado ya el momento en que tú, conscientemente, Me conozcas; y que cruces el río para llegar hasta Canaán, la Tierra de Leche y Miel.  ¿Estás ya listo?  ¿Quieres ir?  Si es así, sigue Mi Palabra, que es el Arca de Mi Alianza, y pasarás a pie enjuto.