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Servicio y Servidumbre

Por el Maestro Ascendido El Morya* a través de Tuieta, "Brillando la Luz Detrás del Escenario" ("Shining the Light Behind the Scenes")
Primero publicado en "Charlas con los Maestros: El Morya, ("Talks with the Masters: El Morya"), 1987.  También publicado en la Revista Sedona Journal of EMERGENCE!, Agosto de 1996

* Conocido también como Moria, El Moria, Moria El, Morya, El Moriah o Morya Khan.


Acerca del Maestro El Morya:

La siguiente información fue tomada de  http://www.crystalinks.com/elmorya.html (y traducida al Español.) Visite el Sitio Web de Ellie Crystal en crystalinks.com.  Cubre entre otros temas los siguientes:  Antiguas y Perdidas Civilizaciones, Cuerpos y Entidades Celestiales, Conspiraciones y Escuelas de Misterio, Creación, Cristales,  Extraterrestres, Curación y Energía, Salud e Investigación, Mensajes de Otros Reinos, El Planeta Tierra, Profetas y Profecías, Desarrollo Psíquico y Espiritual, Lugares Sagrados, etc.  Ella es también un médium y hace lecturas psíquicas.Maestro Ascendido El Morya, Guarda del Primer Rayo

EL MORYA

Maestro Tibetano del Primer Rayo - Azul. Conectado al Chakra de la Garganta. Jefe del Consejo de Darjeeling de la Gran Hermandad Blanca. Está conectado al Templo de La Voluntad de Dios.  

Está trabajando para transformar al humano agresivo de dominación a voluntad para el bien.  Es la cabeza de todas las escuelas esotéricas.  Ayuda a dirigir a quienes desean lograr la auto-conciencia de manera que puedan aprender cómo expresar sus profundos pensamientos internos y sentimientos.  El Maestro El Morya asiste en estimular a quienes inicialmente puedan encontrar alguna dificultad en reconocer la necesidad de aceptar la Iluminación Espiritual.  También ayuda en el control del poder de la voluntad y la tolerancia de uno cuando la vida parece difícil.  Para aquellos de ustedes cuyos intereses yacen en la astrología y la numerología este Maestro gustosamente ofrece su influencia. La extraordinaria devoción del Maestro por la palabra y trabajo de Dios es un manantial poderoso que corre a través de las encarnaciones de su alma en la Tierra como ha estado fiel en el papel de defensor, maestro, y ejemplo ante nuestros espíritus remontándose al Amor. 

El Morya reencarnó como Abrahán, el antiguo patriarca que emergió de Ur de la Caldea para llegar a ser el prototipo y progenitor de las doce tribus de Israel.  Retronando como Melchor, uno de los tres reyes magos del Este, siguió la estrella que anunció el nacimiento de lo mejor de su semilla quien cumpliría las promesas de Dios bajo sus descendientes espirituales.  Como Arturo, rey de los Británicos, reunió los caballeros de la Mesa Redonda y las damas de la corte de Camelot para conquistar el Santo Grial y obtener mediante iniciación los misterios internos del Cristo.  Apareciendo de nuevo en el suelo de Gran Bretaña como Tomás Becket tan bien como Tomás More, ambos mártires, jugó dos veces el papel de defensor de la Fe y retador del Rey Enrique--también nacido dos veces (Enrique II and VIII), y dos veces opresor.  En el siglo décimo sexto, el viaje de su alma lo llevó al Este en la persona de Akbar, el más grande de los emperadores Mongoles, y en el décimo noveno a Irlanda para ser su poeta laureado Tomás Moore.  De nuevo apareció como El Morya Khan, quizás el más renombrado de los mahatmas Tibetanos. Paradójicamente, poca información bibliográfica de una naturaleza tradicional se dispone de El Morya Khan. Es sabido que nació como un príncipe Rajput en la clase India de los guerreros y  gobernantes por su coraje y honor. La fecha de su nacimiento es incierta.

Lo que hace la vida de El Morya tan notable es su trabajo de largo alcance en la fusión de las antiguas verdades espirituales del Este con las tradiciones del Oeste.  Esto fue logrado grandemente mediante la fundación de la Sociedad Teosófica en la última parte del siglo diecinueve y la instrucción subsiguiente entregada por esa organización por el Maestro Morya y su amigo de largo tiempo, el Maestro Kut Humi Lal Singh. Esta instrucción vino en parte en la forma de cartas personales dirigidas a solo un puñado de estudiantes Teosóficos, chelas del "Mahatma del Himavat."  Estas cartas están ahora en archivo en el Museo Británico de Londres.

Encontrados también dentro de la literatura de la sociedad hay asombrosos testimonios ocasionales de los pocos Teosofistas quienes fueron visitados por este adepto del Himalayas quien,  en lo principal, prefirió permanecer no identificado por el mundo exterior. Los escritos de estos discípulos revelan que muchos se esforzaron aún por el más ligero contacto con El Morya.

En 1898, El Morya Khan ascendió al corazón de Dios.

Ellie Crystal


En ese que es el signo del Corazón, la Cabeza y la Mano, os saludo.  Que podáis ser eso que es el amor y la voluntad manifestadas sobre vuestro plano.  Yo soy Morya quien habla.  Yo soy Morya quien viene en medio de vosotros, para que pueda compartir con vosotros una porción.

Yo soy Morya quien es el guarda de eso que es conocido por vosotros como el primer rayo, que es el poder y la voluntad del Divino Principio, la Fuente Creadora.  Soy ése quien es tutorado, quien es guiado por el Señor Mikaal.  Yo he caminado en vuestro plano.  De las muchas encarnaciones que he sido en vuestro plano.  Porque yo no ascendí y perdí las ataduras terrenas tan pronto como algunos otros.  Sino que he logrado esa estación en donde no he necesitado de una encarnación sobre vuestro plano para cumplir mi porción.  Reconozco muchas de esas que vosotros llamaríais fragilidades de la encarnación física.  He tropezado igual que vosotros habéis tropezado, y he crecido más allá de esos tropiezos.  Y he sollozado al igual que vosotros sollozáis. Y he pedido que mis lágrimas sean secadas y removidas de mí.  He sentido el amor de mi semejante, y he conocido el amor de mi Creador.

Y ahora escucho cómo vosotros maulláis y cómo vosotros lloriqueáis y declaráis los varios estados en los que estáis.  Y como hacéis esto, yo reconozco que he también pasado por ese particular estado que estáis expresando.

Hablo esta noche de un tema que es muy caro de los queridos míos, porque hablaría de eso que es servicio y hablaría de eso que es servidumbre.  Porque vosotros de vuestro plano tenéis gran dificultad en distinguir la diferencia.

¿Qué es servicio?  Servicio es evolucionar para lograr vuestro más alto estado de desarrollo en una encarnación particular.  Y como vosotros lograríais vuestro más alto estado,  por vuestro propio acto asistiríais a otros a lograr el de ellos. No es un viaje del ego y no es que estoy centrándome, sino es un continuo estado de mirar hacia adentro, de comprender quienes sois y dónde estáis, qué estáis tratando de hacer.  Servicio es la manera más oportuna de evolución.  Servidumbre es la más lenta.  Y sin embargo no reconocéis la diferencia.  Servir a vuestro hermano es asistirlo a lograr su más alto potencial.  Servir a la humanidad es reconocerla de una manera sin trabas, que permitáis que cada uno que forma la composición de la humanidad sea su propia totalidad sin colocar límites o restricciones sobre ellos.  Servir a la humanidad no trae deuda kármica.  Servir a vuestros hermanos no os deja responsables por sus acciones.

Y me diríais: "Pero buen maestro, esto es lo que yo hago."  Y yo os diría, mis chelas, esto es lo que no hacéis. Porque cada uno de vosotros a medida que servís a vuestros hermanos entráis en un estado de servidumbre.  Vuestro hermano tiene un debilidad.  En algunos casos podría ser una debilidad física, podría ser una debilidad mental, una debilidad emocional.  Vuestro hermano tiene un área que no tiene fortaleza.  Entonces, ¿qué hacéis, mis bienamados chelas?  Saltáis de cabeza a asistir en esta área.  Yo os diría, vuestro hermano está sin un miembro y tiene dificultad para caminar, entonces, ¿qué hacéis?  Lo alzaríais y lo llevaríais y le negaríais de su experiencia.  Le negaríais del derecho del logro.  Le negaríais de su propio individualismo, su propia habilidad para trabajar mediante y con esta condición particular.

Reconocéis que todas las condiciones en las que os encontráis cuando entráis en encarnación, las habéis escogido para que sean, en que podáis aprender lecciones específicas, que balancearían ciertas áreas de vuestra evolución o que vosotros creceríais.  O, que yo diría, de manera que vosotros pudiereis crecer.  Así que ¿qué habéis logrado por vuestro hermano quien no tiene un miembro y tiene dificultad para caminar?  A medida que lo habéis llevado, habéis entrado en un estado de servidumbre, porque lo habéis convencido y os habéis convencido que él no puede estar móvil sin vuestra asistencia.  De manera que ¿qué sucede?  El está en deuda contigo.  Y sabed que como estáis en deuda debe ser balanceada.  Y como él está en deuda contigo, entonces, ¡he aquí!, ¿qué sucede dentro de vuestro corazón?

Inicialmente no reconocéis lo que habéis hecho.  No reconocéis la cantidad de servidumbre que fue requerida de ti como llevabais a vuestro hermano por ahí.  Y entonces ¿qué sucede?  Hay un pequeño enojo que se envenena dentro de ti porque toma tanto de tu tiempo y no te permite tu propia evolución.  Y este pequeño enojo crece en un gran enconado furúnculo hasta que erupciona.  Y has apilado un sano pizarrón de deuda kármica.  Porque lo que inicialmente has hecho en amor, que dijiste era compasión, en verdad era piedad.  Y se ha tornado en algo que no es amor, sino que se ha tornado en obligación que es hecha con resentimiento, y un poco de irritación así como continuaras con esta práctica.  Otros de vuestro plano son muy buenos, son muy maravillosos en crear situaciones en donde ellos se puedan poner en servidumbre.  Y aun otros están muy dispuestos en ponerlos a ellos en este estado.

Hay un balance kármico aquí que debe ser balanceado.  Y si no podéis balancear eso en esta encarnación particular, entonces así es que cada uno de vosotros debería encarnar de nuevo, que tendríais la oportunidad de balancear eso que habéis creado.  ¿Es eso lo que desearíais hacer?  ¿Es eso lo que desearíais?  No, me decís, no.  Entonces os digo, mira cuidadosamente eso que hacéis.  ¿Es esto para asistir a otro a lo largo de su sendero, para asistirlos en su evolución?  ¿Está esto permitiéndoles su propia libertad de escogencia?  ¿Está esto permitiéndoles ser el individuo y la totalidad que ellos son?  O ¿estáis deslizándoos por los rincones y las grietas, que ofreceríais consejo gratis?  Porque todos saben que vuestro consejo es mejor que el de ellos!  ¿O que tullís a otro?  Si, esto es lo que hacéis.  Como forzáis tu voluntad sobre otro, los lisiáis.  Los sofocáis.  Los asfixiáis.  Porque no los dejáis ser libres.  Les robáis de su escogencia.  Ahora,  esto es hecho, nosotros entendemos, con las más grandes intenciones.  Y sin embargo la intención es lo que causaría vuestra confusión. Pueda yo sugeriros que paréis y mirad y examinéis lo que hacéis y por qué lo hacéis.  Cada acto!

Aquellos de vosotros que tenéis pequeños confiados a vuestro cuidado, ¿los sofocáis?  ¿Les permitid su libertad para hacer sus propios errores, para hacer sus propias escogencias?  Y sin embargo ¿los hacéis responsables por eso que es vuestra esperanza del pequeñito?  Vosotros deberíais, vosotros sabéis!  Porque ellos os han sido confiados.  Ellos han sido confiados en vuestro cuidado, y tenéis responsabilidad por ellos.  Y aquellos de vosotros quienes tenéis amigos, tenéis familias, tenéis amados quienes os llaman e imploran y toman tanto de vuestro tiempo, ¿habéis creado esta servidumbre?  ¿Habéis creado esto, que ellos sean tan dependientes de vosotros que ellos no puedan sobrevivir sin vosotros?  Porque os habéis colocado en servidumbre.  Y me decís, "Pero buen maestro, esto yo no lo hago a propósito."  Y yo os digo, bien y bueno.  Servid a vuestro hermano.  Servid a vuestro hermano!  Servid con vuestro hermano, que vosotros ambos podáis evolucionar a lo largo de vuestros senderos.  No neguéis a vuestro hermano nada que le asista en su evolución, pero negadle a vuestro hermano todo lo que lo hiciese dependiente de ti.

¿No es que el conocido por vosotros como el maestro Jesús no creó en unos servidumbre, sino que creó en ellos un amor por la humanidad y un deseo para servir a toda la humanidad?  Porque el que fue hecho ciego podía ver, de suerte que pudiera compartir en gran abundancia con su hermano.  Y no es que quien podía caminar quien había estado cojo no más necesitaba depender de otro para su movimiento?  El pidió que ningún hombre lo adorara.  En verdad, proclamó fuertemente que había solo Uno para adorar, y que es el Señor Dios de Lo Más Alto.  Vino en amor por toda la humanidad.  Y asistía a todos como caminaban sus senderos, pero la escogencia era de ellos cómo caminarían ese sendero.

Esta es un área que ha tenido dificultad en vuestra evolución eclesiástica.  Porque lo que se ha dado en llamar vuestras iglesias, vuestras religiones, ha buscado limitaros a un particular modo de desarrollo.  O sí, dentro de vuestros países se es libre de escoger qué religión se seguirá, pero sin embargo, cuando una es escogida os son dadas guías específicas que debéis seguir para evolucionar.  ¿Quién va ha decir que ése es el modelo para toda la humanidad?  Ese que es el modelo para uno no es el modelo para otro.

Vosotras con maridos, vosotros con compañeras esposas, ¿mirad de cerca vuestras relaciones de igualdad?  ¿Qué os ata juntos?  ¿Estáis atados por deber, por obligación?  ¿Estáis atados por el hecho de haber levantado vuestros hijos o haber traído unos a encarnación? ¿Podría no ser que quizás esa porción de vuestra evolución está terminada de manera que podáis seguir adelante para crecer en otras áreas?  Vosotros de vuestro planeta, vosotros de vuestra encarnación, tenéis dificultad con vuestras relaciones hombre-mujer.

Hay veces, hay períodos dentro de vuestro ciclo en que agradecéis a uno por aquello que os ha dado y lo que habéis compartido.  Pero cada uno de vosotros debéis reconocer que continuar la relación es amontonar una deuda kármica sobre cada uno de vosotros.  Porque no estáis permitiendo al otro a crecer.  No estáis permitiendo al otro su escogencia.  Y permanecer en una relación por deber u obligación es abrir el libro en el cual se escribe el karma.  Y algunos de vosotros quienes participan de esta palabra podéis mirar a vuestra relación con vuestro marido o compañera esposa, y analizarla muy de cerca.  Y  a medida que la analizáis, quizá veríais que hay un amor, hay un compartir, hay un crecimiento y evolución en la relación que ha estado tan involucrada en un trastorno emocional.

Hemos hablado del cambio que está siendo evidente desde su comienzo en vuestro planeta. Este no es un tiempo de servidumbre.  Para aquellos de vosotros quienes estaríais atados en servidumbre os encontraréis removidos para balancear la deuda kármica en otro lugar.  Aquellos de vosotros quienes caminaríais en servicio heredaréis un gran y hermoso día, porque seréis los unos que caminarán en una nueva Tierra.  Seréis quienes traerán el nuevo día.  No os equivoquéis con estas palabras que yo compartía con vosotros, sino reconozcáis que hay una diferencia.  Sirve a tu hermano, que tú puedas permitirle a él ser.  Y como le permites a tu hermano ser, así también se te permite ser.  No crea esclavitud para ti u otro.  Porque estar esclavizado es estar atado y ligado de manera que se te ha sido negada tu libertad.

En este punto en vuestro ciclo en el planeta, mirad lo que hacéis y examinad vuestros motivos por los que lo hacéis.  Porque si dos de vosotros se pueden presentar a hacer la misma tarea, los motivos sin embargo serían enteramente diferentes.  Reflexionad bien sobre esto.  Investigad profundo dentro de vosotros por vuestras razones, por vuestra motivación. Y como investiguéis, ¿qué encontraríais?  Esos de vosotros quienes continuamente se encuentran atados con hierros en las piernas y cadenas en servidumbre con otro, ¿es ésta vuestra escogencia?  ¿Hacéis esto voluntariamente?  ¿Es esto lo que queréis de esta encarnación?  Y esos de vosotros quienes tan fácilmente atan a vuestros hermanos, ¿seríais como uno responsable por este hermano quien os sirve?  ¿Por qué has entregado tu ser a éste?  ¿Por qué has permitido a otro venir y negarte de tu libertad?  Y ¿por qué serías como uno que niega la del otro?

Hay unos sobre vuestro plano quienes están bien satisfechos con dejar que sus hermanos hagan sus asignaciones.  Sí, sus asignaciones -eso que ellos estuvieron de acuerdo en hacer cuando hubieran venido. Como vosotros voluntariamente intervendríais y haríais por estos, les habréis negado su crecimiento.  Les habréis negado su oportunidad para balancear sus propios pizarrones  [kármicos], sus propios registros.  Y habéis amontonado eso que es conocido por vosotros como karma sobre vuestras espaldas.  Es muy difícil para vosotros entender la diferencia.  Es muy difícil para vosotros reconocer que el someterse a otro es colocarlo como un amo.  Y así entonces habéis colocado sobre ellos la responsabilidad por vuestras deudas.  Y el karma, la ley, la ley universal que se trae en efecto debe ser balanceada.  Si vosotros no podéis balancearla en esta encarnación, entonces tendréis que encarnar juntos de nuevo, para que pudiera ser balanceada.  El hombre de la Tierra tiene dificultad en reconocer y permitir que otro sea.  Como en vuestra jerga se pondría, tenéis dificultad de permitir a otro su propio espacio, justo como tenéis dificultad en aceptar el vuestro propio.

¡Sé!  Amad a toda la humanidad.  Servid a todos libre y desinteresadamente.  Permitid a vuestro hermano ser.  Porque a medida que evolucionaríais a lo largo de vuestro sendero, así es que vosotros asistiríais voluntariamente a otro, pero la escogencia es de ellos si ellos tomaran de vuestra asistencia.  Esa es la diferencia entre servicio y servidumbre.  No creéis servidumbre con ningún hombre, sino servid a todos los hombres.  Esta lección no viene fácil para los del planeta Tierra.  Esta lección es una que es muy difícil para el hombre entenderla, porque él ha asociado servidumbre con servicio.  Mirad a los que han sido llamados santos por vuestras iglesias.  La mayoría se han colocado a si mismos en esclavitud por y para sus semejantes.  Y aún los alabaríais y exaltaríais.  No exaltéis a ningún hombre quien está esclavizado a otro.  Porque éstos que llamaríais santos si trabajan pasando este estado como ellos atienden a vosotros sobre este plano desde otro.

Yo ofrezco esta lección para vuestra consideración, que vosotros podríais crecer en vuestro entendimiento.  Yo desearía no imponer alguna cosa sobre vosotros, sino que puedan cada uno de vosotros cosechar de esto eso que vosotros necesitáis para que así podáis evolucionar a vuestro más alto potencial.

Yo soy Morya.  Yo os dejo.