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El Mensaje de la Nueva Jerusalén
 ©Copyright 1997

por el Hermano Veritus

Mattia Preti, Italiano, 1613-1699. San Juan el Bautista Enseñando, ca.1660

Preliminar:

La noche del Domingo 9 de Febrero de 1997, después de dos días de trabajo terminé un comentario místico a una entrevista a Christian Bernard publicada en la Rosicrucian Digest , 1.996, No. 4 . Después de retirarme por el día y mientras yacía en cama tuve esta impresión inspiradora que compartiré contigo ahora:

El Desierto Salvaje - El Sendero del Sacrificio:

Me vi parado en un desierto salvaje, árido, rocoso, de terreno accidentado con salpiques de vegetación silvestre. Yo estaba vestido en pieles de oveja como pastor salvaje que semejaba a Juan el Bautista. En mi mano derecha sostenía un cayado hecho de un rama natural de árbol. Angustia y aflicción agobiaban mi corazón. Un sentimiento de soledad … de sentirme diferente … de humildad me abrumaba. Mi cara estaba demacrada, mis ojos con rojas ojeras tenían un mirar profundo.(1)

La Llamada Ignorada:

Entonces volteé a la derecha y vi un grupo de gente. Algunos se me asemejaban a familiares miembros de nuestra Bienamada Orden. Lucían finamente vestidos y estaban ocupados en conversación.(2) Al tiempo que los miraba noté que estaban ubicados sobre un pasto verde. De hecho, todo el lugar se veía agradable y bien cuidado con un hermoso campo verde y arbustos podados,(3) bastante en contraste al lugar en donde yo estaba parado(4) justo a cerca de doscientos pies de distancia.

Yo empecé a llamar a esta gente gritando fuerte y con mi mano izquierda mostrándoles El Sendero(5) hacia el desierto. Ellos parecían oír mi llamada pero ignorarla.(6) Eventualmente a medida que yo insistía en llamarlos miraron hacia mí. Luego giraron para continuar su complicada conversación. Me sentí cansado! ¡Qué tan bajo hemos caído!(7)  Mi voz empezó a sonar como un suave murmullo hasta que se silenció. Yo soportaba mi cuerpo con el cayado y me sentí más solitario y abandonado, pero por sobre todo, estaba triste porque nadie me escuchaba.(8)

La Visión, la Transfiguración, la Consolación:

Rotando a mi izquierda y elevando mis ojos vi en la vía del desierto como un espejismo una hermosa ciudad brillante, lejana en la distancia, cerniéndose sobre el horizonte. También noté que el piso en donde estaba parado se había transformado en un pavimento de oro cristalizado.(9)  Empecé a caminar hacia la ciudad. A medida que caminaba, mis ropas se trasfiguraron en una hermosa toga blanca con un cordel dorado y una radiante capa blanca.(10)  Como caminaba más de prisa a esa centelleante ciudad sagrada en la distancia, mi capa era batida por el viento. Esa visión consolaba mi alma(11) mi corazón estaba ahora gozoso y una hormigueante sensación recorría por mi cuerpo. Me lancé con fijos ojos a esa ciudad sobre el horizonte.

La luz de la ciudad era de un blanco reluciente. Tenía torreones y torres puntiagudas y estaba rodeada por una pared de fortaleza. Ahora estaba consciente de avenidas alrededor mío de una belleza resplandeciente, con árboles y casas de encantadora arquitectura. Pero no! Mis ojos no podían moverse de esa atrayente ciudad que me deslumbraba todo con su luz.

El Gran Sol Central:

Vi ahora a vista más cercana que la ciudad estaba rodeada por un destello de luz como de un sol que venía de atrás. Esta luz estaba enmarcando la ciudad en un reluciente halo. Yo me dije casi en exclamación: “¡Sí! ¡Esa es la Nueva Jerusalén(12) y la Luz del Gran Sol Central(13) está rodeándola!” Y como yo me apuraba y la miraba, vi ingrávidos seres angélicos emanando del Gran Sol Central como flotando, alejándose de él en espirales.(14)

La Llamada Misionera:

Mis ojos no se quemaban como si habría sucedido si yo hubiera estado mirando fijamente al físico sol.(15) Yo continué mi ímpetu olvidadizo de lo que había dejado atrás.((16) Emerger en el glorioso centro brillante del Más Santo Sol Central era el único pensamiento que llenaba mi alma y corazón! Empecé ahora a sentirme ingrávido.(17) Entonces oí una voz que venía de dentro de mí que decía: “Espera. Tú tienes una misión aún por realizar. ¿No recuerdas?” Ya recordé. ¡Cómo podía haber olvidado! Lentamente paré y me devolví. Allá, a la distancia, vi ese … mismo … viejo desierto tan familiar … que tan pronto había olvidado! Y hacia mi misión regresé. Así como caminaba el pavimento de cristal se tornó en tierra de desierto. Rocas de todos los tamaños me herían los pie y me hacían deslizar. Mi blanca túnica y capa fueron siendo reemplazadas por el familiar vestido rugoso de pastor salvaje. Mi cara mostraba ahora aflicción y delirio … de nuevo!, a medida que de regreso caminaba!

El Servicio:

A la distancia vi cientos de gentes rogando por ayuda. Se veían toscas como yo y desesperadas. Los verdes pastos se habían ido, los arbustos podados reemplazados por salpiques de vegetación silvestre, la gente bien vestida se había ido también! En cada dirección que miraba todo era sólo una … estéril … tierra … yerma!!(18)  Yo me aproximé a estas gentes para confortarlas, curarlas y enseñarles.(19)  Y a medida que lo hacía, mi pena se marchaba. Me sentí tan feliz y en sus caras vi reflejado mi ser interno y ese mismo Sol Central(20) que escasamente ahora yo recordaba. Sentía un gozo interior y una paz y su agradecimiento era mi mejor paga.(21)


Retrato de Gustavo Doré de Las Huestes de Luz Rodeando al Gran Sol Central.

Interpretación

Nota: Esta interpretación fue dada después de la visión. Puede haber otras interpretaciones. Usted puede hacer su propia —o añadir a ésta— de acuerdo con su entendimiento.

1. El místico está en la llamada noche oscura de alma guiada sólo por el Amor. Regreso

2. Un círculo de intelectualidad y elucubraciones de la mente discutiendo ideas místicas nacidas de sofisticado razonamiento pero careciendo de la pura y simple esencia de la Única Verdad. Las Verdaderas Enseñanzas se ven inverosímiles aun para los estudiantes del Sendero y los estudios espirituales llegan a ser sólo un erudito pasatiempo intelectual. En la mayoría de casos el estudiante no es consciente de esta condición en que la que él o ella se encuentra. Esta “dislocación” del conocimiento es un fenómeno conocido como la fracturación o agrupamiento del yo: el conocimiento intelectual reside en una memoria neurológica en el cerebro mientras que el conocimiento experiencial o conocimiento real —la sapiencia— reside en una memoria celular a través del cuerpo. La sapiencia tiene la química del cuerpo y es de una naturaleza de sentimiento. Regreso

3. Un lugar mundano de aparente belleza externa. Regreso

4. El sendero místico se ve rugoso y careciente de sofisticación para el hombre mundano. También parece nebuloso e irrealista. Sus seguidores, sólo soñadores. Y así el intelectual y teórico lo mira con mofa y desdén. Este sendero místico, por contraste, es tanto serio como alegre y resaltado por responsabilidad. De hecho, para el maestro que toma responsabilidad por sus acciones no es punible sino que en vez es auto-habilitante. Regreso

5. El Sendero con sus aparentes dificultades y limitaciones pareciendo rugoso como un desierto es en realidad simple y alegre para el Adepto. Regreso

6. Estos estudiantes de órdenes místicas, estando más cercanos a la llamada, realmente la pierden cuando la escuchan, San Marcos 4, 9: “Entonces les dijo: El que tiene oídos para oír, oiga.” También en Apocalipsis 2, 7: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.” Sé de una mente abierta, mi Bienamado. Regreso

7. Con referencia a esta “caída”, yo cito del libro “Nuevas Enseñanzas para una Humanidad Despertante, El Cristo, por Virginia Essene, publicado por S. E. E. Publishing Company, Santa Clara, California, Estados Unidos de Norteamérica. Véase el Capítulo X, páginas 195 y 196: “Hoy, entonces, la mayoría de humanidad en el planeta Tierra opera en cerca de un sexto de la cantidad de capacidad genética de la que ella una vez tuviera. Esta reducción de la composición del ser humano de una plena creación consciente a la de un estado mutante es bíblicamente referida como ‘la caída’ —significando que el patrón genético original de ADN ha sido tan malamente dañado que los humanos no estuvieron más a plenos niveles de conciencia de conocer a Dios mientras que vivían en la forma del cuerpo físico. El retardo deliberado del ADN no solo causó la separación de los humanos de la Tierra de las fuerzas de Dios y las fuerzas divinas, sino que previno el recuerdo de sus orígenes espirituales y su recuerdo de otros seres humanos galácticos actualmente viviendo en planetas cercanos y racimos de estrellas, tales como la estrella más brillante en su cielo, Sirio. La interferencia genética y el retardo sepultaron la verdad de que todos los humanos de la Tierra fueron originalmente seres físicos capaces de comunicación telepática, clarividencia, clariaudiencia y clarisiencia. Esto es, ellos podían conscientemente ver, oír, sentir y transmitir o recibir varias frecuencias vibratorias de luz e información que era su herencia natural. Este rango de habilidades era bastante normal para todos los humanos de todas partes, incluyendo esos de aquí en la Tierra antes de que sus códigos genéticos fueran dañados —y yo reporto felizmente, sus poderes anteriores serán normales para los humanos una vez más muy pronto! En un simple concepto, queridos míos, fuiste diseñados como una fuente de juventud o un alquimista espiritual capaz de tomar elementos superconductores y transformarlos en forma material —tu cuerpo— por miles de años de vida.”  Para más información sobre la caída vaya a  http://www.luisprada.com/La_Caida.htm . Regreso

8. El verdadero adepto se ve distante y sólo. Sus interpretaciones, inverosímiles e injustificadas. Sus fuentes, careciendo de seriedad y confiabilidad. Esta incorrecta interpretación hecha por el no iniciado, a veces, incomoda al místico. Regreso

9. El oro monoatómico ocasionado a través de procesos alquímicos puede ser hecho que se vea como un vidrio transparente. Apocalipsis 4, 6: “Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.”; 15, 2: “Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con arpas de Dios.”; 21, versículo 18: “El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio.”; versículo 19: “y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda; versículo 20: “el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisolito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisoprasa; el decimoprimero, jacinto; el decimosegundo, amatista.”; verse 21: “Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio.” Esta ciudad es obviamente un gran edificio de cristal de poderosa energía de curación. Con respecto al oro monoatómico y sus propiedades véase “A David Hudson Lecture”, por David Hudson, colocada en la Internet originalmente por Joe Champion. El oro en estado monoatómico es la Piedra Filosofal con todas sus propiedades milagrosas. Véase también la patente de David Hudson Número: 2180/CIP/fbl Rev. 4-1989: “Non-metallic, Monoatomic Forms of Transition Elements”. Regreso

10. Este vestido es simbólico de la ascensión y regeneración a un estado de inmortalidad. También se refiere a la Transfiguración del Alma para el Matrimonio Alquímico en el Cielo. Regreso

11. ¿No es la visión del Señor el mejor consuelo para el alma? Regreso

12. Apocalipsis 3, 12: “Al que venciere, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí, y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y yo escribiré sobre él mi nombre nuevo.” Apoc. 21, 2: “Y yo Juan vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.” Apoc. 21, 10: “Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios.” versículo 11: “teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal.” Regreso

13. El Gran Sol Central es el centro del Cosmos, el núcleo del Huevo Cósmico (el Dios Sirio es el foco del Gran Sol Central en nuestro sector de la galaxia.) El Gran Sol Central es el poder detrás del sol físico. Es también el Cristo Cósmico o la Palabra detrás de toda la creación. Regreso

14. Inspirado en el retrato de Gustavo Doré de las Huestes de Luz rodeando al Gran Sol Central. Regreso

15. El sol físico quema los ojos físicos como el Sol Espiritual, los ojos espirituales del no preparado. El Adepto en estado de ascensión y transfiguración a un Cuerpo de Luz de Inmortalidad puede ver la Cara de Dios con toda su resplandeciente belleza sin que se queme su Cuerpo Espiritual. Regreso

16. Este estado de ascensión es como un delicado elíxir de la más sublime dulzura que lava toda pena y dolor del pasado haciendo nueva a la persona. Véase Apocalipsis 3, 12 en la nota 12, arriba. Regreso

17. Ascensión en su mejor expresión, el Cuerpo Espiritual o Cuerpo de Luz toma consigo al cuerpo físico. Un literal vuelo del alma. Regreso

18. Una visión de la tierra después de Armagedón y el sacrificio del planeta ocasionado por la avaricia y glotonería del hombre. Regreso

19. El santo de los últimos días está confortando y curando y con su enseñanza da conocimiento y entendimiento al sincero hombre común que ruega por poseer la Verdad y quiere huir de la ignorancia. Regreso

20. El Adepto aquí ve su propia naturaleza reflejada en los corazones de aquellos que buscan ayuda. El Semblante de Dios (el Gran Sol Central) es percibido en la cara del manso y no preparado pero sincero y hambriento de Luz. Regreso

21. Como dijo la madre Teresa: “Sirve hasta que duela.” Esa es la mejor paga para el místico. Y su iniciación final en el mundo. Regreso